IEAMED: ¿Sabías que... tu salud comienza en el intestino?
¿Sabías que... tu salud comienza en el intestino?

¿Sabías que... tu salud comienza en el intestino?

 

Fecha 09-07-2018

 

Vamos a ver hasta que punto es interesante para nuestra calidad de vida cuidar la flora intestinal.

 

Una vida saludable no sería posible sin contar con las diferentes comunidades de microorganismos que se encuentran en nuestro cuerpo como por ejemplo en la piel, en el cuero cabelludo, en las mucosas del intestino, en la boca, en los ojos, en los oídos… las conocemos como “flora” y su función es protegernos. Hoy nos vamos a centrar en la flora del intestino, una de las más importantes, y su repercusión en la calidad de vida.

En esta última década se han realizado grandes descubrimientos sobre la flora digestiva, también llamada microbiota, se trata de un complejo ecosistema, que según revelan los últimos estudios actúa como un órgano más, compuesta principalmente de bacterias que se comunican entre si, pero también de levaduras, hongos y virus. Esta gran comunidad es la responsable de las digestiones, parte fundamental de la respuesta inmunitaria y del desarrollo. Es sorprendente, pero en todas estas funciones interviene la flora intestinal.

La microbiota se puede desequilibrar debido a varios factores como el estrés, el uso de medicamentos, el abuso de alcohol o una mala alimentación. Cuando la microbiota sufre un desequilibrio las digestiones se hacen “pesadas”, es decir la absorción de nutrientes deja de ser tan eficaz y aumenta el tiempo de estancia de los alimentos en el intestino lo que provoca una mala fermentación con mayor producción de gases. Si estos desequilibrios se prolongan en el tiempo, aumenta el riesgo de enfermedades como alergias, asma y se ha relacionado también con enfermedades psicológicas y neurodegenerativas como la ansiedad, la depresión o el alzheimer.

Los trastornos digestivos son muy comunes y con mayor frecuencia en verano por el calor, los cambios en los hábitos, la hidratación insuficiente y el descanso irregular.

Las pautas que nos ayudarán a recuperar la microbiota y obtener ese equilibrio físico y psicológico serán:

Gestionar las causas del estrés.
Una hidratación adecuada, es decir, no esperar a tener sed para beber agua, ya que cuando tenemos sed ya estamos ante una cierta deshidratación.
Comer con moderación adecuando la ingesta a la necesidad física y al momento del día.
Contar con alimentos en la Alimentación Mediterránea que nos van a ayudar en la recuperación de la microbiota como son los lácteos como el yogur o el kéfir y los encurtidos como las aceitunas, las alcachofas o las berenjenas.
Dormir las horas necesarias y con un sueño reparador. En verano por el calor, las horas de luz, etc, es más complicado conseguirlo, sin embargo siguiendo pautas como cenar ligero y no demasiado tarde, tomar alguna infusión después de la cena e intentar no mirar el móvil antes de dormir o en la cama nos van a facilitar el descanso.

Es particularmente interesante, de acuerdo a los últimos estudios, el papel jugado por los “biofilms” películas protectoras formadas sobre los alimentos encurtidos que protegen las bacterias beneficiosas en su camino a nuestro intestino, permitiendo que lleguen en mayor proporción a su lugar de acción y convirtiendo nuestras tradicionales aceitunas en uno de los mejores probióticos que podemos consumir.

Ya que la microbiota intestinal juega un papel tan crucial en la calidad de nuestras vidas debemos hacer los posible por cuidarla y hasta mimarla.


Bibliografía:

Microbial flora, probiotics, Bacillus subtilis and the search for a long and healthy human longevity, Published online 2017 Mar 16. doi:  10.15698/mic2017.04.569. Facundo Rodriguez Ayala,1 Carlos Bauman,1 Sebastián Cogliati,1 Cecilia Leñini,1 Marco Bartolini,1 and Roberto Grau1,*
Fundación Española del Aparato Digestivo y El Periódico de la Farmacia
Universidad McMaster,microbiota function: https://www.nature.com/articles/ncomms8735